Hay mucha gente mala, pero la mayoría no es tan mala. Yo creo que la mejor opción es siempre no desconfiar, nunca. La desconfianza no sirve. La desconfianza te debilita y te aísla, vos terminas desconfiando de todos. Entonces el verdadero mal te lo haces a vos y no a los otros. La desconfianza nos recluye, nos hace perder nuevos afectos y nos deja a la deriva. Nos podemos equivocar, confiando en la gente equivocada, pero la mayoría de las veces no es así, confiamos en los amigos.
La desconfianza genera intrigas y las intrigas dividen y debilitan. Los otros te dejan solo, y solo sos más débil, y ahí sí te pueden atacar porque sos vulnerable. A la deriva estás y si no confías no te relacionas y ahí sí, solo sos muy frágil.Las individualidades pueden ser fuertes, pero si dos o tres individualidades se unen pueden ser muy poderosas. Esa es la fortaleza. La soledad es la enfermedad más letal. Sin alguien que nos mire somos invisibles; sin alguien que nos escuche somos mudos, y ahí, cuando quedamos ciegos, sordos, mudos…solos, ahí somos vulnerables.
Vivimos en un mundo lleno de malos pensamientos, y a veces eso nos ciega de ver esas cosas buenas que nos hacen felices. Aquí aprovecho para reflexionar sobre temas de la vida que me alegran, que me inspiran y me ayudan a ver en determinados momentos que hay que trabajárselo para ser feliz.
"Cada decisión que tomemos hoy, es como un ladrillo para nuestro futuro. Porque somos los arquitectos de nuestro destino." "El mundo cambia, la vida cambia, el clima cambia pero si cambiamos nosotros... para bien o para mal el cambio lo iniciamos nosotros mismos"
miércoles, 10 de octubre de 2012
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